R3 ARQUITECTURA

 

SONIA ÁLVAREZ GONZÁLEZ

 

 

 

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INFORME PERICIAL DE EDIFICIO CATALOGADO

Año: febrero, 2016

Emplazamiento: C/ Buitrago nº7 y Plaza de Santa Eulalia 3, Segovia

Arquitecto: Sonia Álvarez González

Se trata de un edificio residencial de planta baja y dos plantas con patio interior. La parcela tiene forma sensiblemente rectangular, entre medianeras con hastial colindante a parcela 60353-11 al descubierto, y fachada recayente a Plaza de Santa Eulalia nº3. La edificación data de fecha de construcción en 1920, según los datos obtenidos en la sede del catastro virtual.

El edificio cuenta con PROTECCIÓN AMBIENTAL, se encuentra en estado ruinoso, suponiendo riesgo de desprendimientos y desplome hacia la vía pública. La fachada de ladrillo cara vista presenta un ligero desplazamiento y giro hacia el exterior de la alineación.

Como se puede comprobar, el estado del inmueble ha alcanzado un grado de deterioro físico muy importante e irreversible, los elementos portantes de la cubierta y su cubrición se encuentran prácticamente perdidos, generando esfuerzos perpendiculares a la fachada, comprometiendo la estabilidad estructural del conjunto.

El edificio no presenta condiciones de estabilidad, habitabilidad o uso de ningún tipo, constituyendo únicamente un riesgo.

El acceso a la edificación si es posible todavía, aunque los múltiples hundimientos interiores lo hacen muy peligroso, por lo que se han de seleccionar cuidadosamente los recorridos y adoptar precauciones para la inspección visual.

La fachada presenta VALOR HISTÓRICO Y AMBIENTAL, por lo que se considera que es NECESARIA SU CONSERVACION.

Su ubicación pertenece al conjunto urbano que engloba la Plaza y la Iglesia de Santa Eulalia. Tienen un incoado el 16 de diciembre de 1977 para Conjunto Histórico y un entorno de protección propuesto en 1988. En el Catálogo del PG.O.U. del 2008 figura como Parcela Catastral BIC 1700 Conjunto Histórico, con una Ordenanza de Protección 1 (conservación de edificios de interés cultural).  El inmueble es regulado por el PEAHIS (aprobación provisional), incluido en el catálogo 06.02 de edificios protegidos (tomo 3 pág.218), y sujeto a protección ambiental, categoría A, y declarado como en ruina.

Este conjunto urbano, se caracteriza por el desnivel entre la calle del Mercado (actual José Zorrilla) y el arroyo Clamores (que delimita el conjunto por el oeste). En origen, llegó a ser el conjunto más homogéneo de arquitectura civil del s. XVI de Segovia, presidiendo el Arrabal Grande. Los frentes de fachadas con soportales eran el elemento caracterizador, de los que apenas queda nada.

Desde 1976, el entorno se ha ido desmantelando poco a poco, con el único objetivo de la especulación urbana. Por este motivo, la fachada del edificio SE DEBE CONSERVAR, Y PRESERVAR LA TRAMA URBANA EXISTENTE EN LA ZONA, YA QUE ES EL ÚNICO VESTIGIO DE ARQUITECTURA POPULAR QUE QUEDA en el arrabal de Santa Eulalia se alzaba.

En base a la composición de la fachada (tres plantas sobre rasante), podemos distinguir dos cuerpos: uno para la planta baja, y otro que engloba la planta primera y segunda. Podemos establecer, que la fecha del catastro podría equivaler a la fecha de construcción de la planta primera y segunda. Los materiales empleados en planta baja son mampostería menuda, asentada con mortero de cal y de bastante más espesor que en las plantas superiores.

Las plantas superiores son las que poseen interés arquitectónico, ya que están realizadas con fábrica de un pie de ladrillo visto macizo, sobre la posible edificación existente con anterioridad (muro de planta baja).

Es de gran interés puesto que en Segovia apenas existen ejemplos de esta tipología, tan característica en la España de finales del s. XIX y principios del s. XX. Con esta tipología constructiva, se recuperaba el uso de un material económico y de arraigada tradición en la arquitectura española. Si bien es cierto, que esta fachada no presenta tanta relevancia como la ubicada en la calle Cervantes 13 y 15 (de estilo neomudéjar), posee gran interés arquitectónico por su sencillez, austeridad y composición de huecos, con una clara verticalidad.

Es una arquitectura sencilla en su construcción, sincera en el tratamiento de materiales, que juega en base a unos criterios de racionalidad constructiva, para la composición que enmarca los huecos, imposta y cornisa.

Los balcones se encuentran en disposición simétrica, con antepechos de forja.

 

 

El mal estado de la fachada y su posibilidad de derrumbe es evidente, pero hay medidas de actuación que lo evitarían. Tras las visitas realizadas al inmueble, observamos que el estabilizador ejecutado es insuficiente. Es necesario estabilizar el muro por la cara interna.

 


A la hora del diseño del estabilizador, creemos que sólo se tuvo en cuenta que el muro tenía un ligero giro hacía la vía pública, favorecido por los empujes de la cubierta. Probablemente, no se tuvieron en cuenta, que a la hora de quitar los forjados que ataban la fachada, esta podía venirse hacia el interior del solar, poniendo en peligro a los trabajadores.

El principal objetivo de un estabilizador de fachada, es sustituir el arriostramiento horizontal que la estructura del edificio existente proporciona al muro. Un estabilizador de fachada se compone de: contrapeso inferior (inexistente en el edificio objeto del informe pericial) y la estructura metálica provisional.

El contrapeso inferior o lastre, tiene por misión estabilizar el momento de vuelco, sin trasmitir tracciones al suelo. Parece que el estabilizador colocado, tiene como finalidad que la fachada corra riesgo de derrumbe, porque poco hace.

Como soluciones posibles sería: o bien estabilizar el muro por la cara interior, con un estabilizador o una estructura que sirviese de futuro a un posible edificio; otra opción sería, ejecutar de forma correcta el estabilizador con su respectivo contrapeso y que la fachada este bien arriostrada impidiendo el derrumbe de la fachada. Para ello, es necesario colocar unas vigas que recorran horizontalmente, tanto por el interior como el exterior, que estén unidas por unas “agujas”, que otorguen la suficiente estabilidad al muro.

Debido a las complicaciones que surgen en las obras de rehabilitación, tal y como está el diseño del estabilizador, podría ser insuficiente, y no cumplir con su función prevista, llegando a producirse el derrumbe de la fachada hacia el interior.

Como podemos observar en las imágenes tomadas el 19 de febrero de 2016, la sujeción del estabilizador al muro, se realiza mediante cinco “U”, que sujetan el muro por la parte superior y unas pequeñas tablillas de madera en los huecos por la cantara interna del muro.